El apego es uno de los vicios que nos quita la paz mental y destruye los poderes del justo discernimiento. El apego destruye la verdad. Una persona con apegos no puede embeberse de sabiduría. Solo en la edad de la Confluencia podemos destruir los apegos mediante la aplicación del concomimiento y la cercanía de Dios. Dios nos ha prometido que quienes nos convirtamos en conquistadores de apegos seremos los maestros del mundo y reclamaremos el trono en el reino futuro. La siguiente historia es la de un rey que conquistó el apego.

Una vez un príncipe fue de caza con sus soldados. Era un muy buen cazador. Cuando cazaba, se movió tan rápido que todos sus soldados quedaron atrás. Terminó solo en la selva. Tenía mucha ser y quería tomar un poco de agua. Cuando se acercaba a una cabaña cercana, vio un santo (rishi) sentado en meditación. El príncipe le pidió  un vaso de agua. Cuando el rishi le pidió que se identificara, el príncipe le dijo que era el hijo del rey que había conquistado el apego. El santo le dijo: ¡Imposible! Un rey? Un conquistador de apego? Aquí estoy, un rendido (sanyasi), y no he podido conquistar el apego. Tú dices que tu padre, un rey ha podido conquistar el apego.”

El príncipe respondió:  No solo mi podre, el rey, sino todos sus súbditos han conquistado el apego.

Como el rishi no le creía, el príncipe le preguntó si quería hacer una prueba. El rishi mató un animal y sumergió la camisa del príncipe en la sangre. Luego fue a la ciudad, gritando que el príncipe había muerto por causa de un león. (En algunos cuentos es un tigre). La gente de la ciudad decía: “Y…si se murió se murió. Por qué lloras?” Esa era su parte en el drama. Seguro tenía cuentas pendientes con la naturaleza. El rishi pensó que el príncipe no tenía buena voluntad de sus súbditos y que no querían que fuera rey por los que reaccionaron de ese modo.

Se fue al palacio y les contó la historia al hermano del príncipe y a su hermana. Le respondieron de la misma manera, diciendo que no había porque llorar. “Él era nuestro hermano. Ahora es hermano de alguna otra persona y no estaremos juntos para siempre. Nuestro papel era en ese momento ser sus hermanos. No hay porque llorar. Solo tenemos que enviar vibraciones de paz a su alma.” El rishi pensó que la hermana reaccionaba así porque prefería al otro hermano y que heredaría el reino. Decidió pensar que era la animosidad que le tenía la hermana la que permitió el desapego.

Fue y le contó la historia al padre del príncipe quien dijo: El alma es eterna e imperecedera. Así  que no hay necesidad de llorar. Era mi hijo y pensé que sería el coronado príncipe.

No estaba en el destino que fuera coronado, el otro heredará el reino. No puedo revivirlo. Si el alma se fue, se fue. Entonces para que regar pesar? En cambio envíen vibraciones poderosas de paz. De esta manera le dio el conocimiento espiritual. El rishi pensó que seguramente había el mismo problema con los hermanos. Se fue y le contó la historia a la madre quien también le respondió con conocimiento espiritual.

Pensando que toda la familia tenía rencor por el príncipe, el rishi se fue donde la esposa del príncipe, esperando una reacción diversa. La esposa le preguntó al rishi de dónde venía,  porque nadie en el reino lloraba cuando el alma dejaba el cuerpo, no era necesario. Ella le dijo que el príncipe había sido muy feliz, que había estado en su fortuna. El  rishi entonces le informó que había venido a probarla a ella y a todos los demás. Que el príncipe realmente no había muerto. Les explicó que había hecho esa prueba con todos porque no creía que habían conquistado el apego. El príncipe regresó y todo surgió como normal  y se convirtió en rey.

La historia dice que toda persona que conquiste el apego será emperador y reclamará el trono. Pudo reclamar el reino porque no tenía apegos y nadie estaba apegado a él. Ni tener apegos ni que e apeguen a uno, la única manera de ser maestros del mundo, emperadores.

 

 

Tomado de el libro “Tiempo de historias. Una colección de historias antiguas para tiempos modernos”.

EL REY QUE CONQUISTÓ EL APEGO (historia corta)